Cuidar desde el vínculo; la importancia de conocer bien a la persona que necesita apoyos
En Bihar entendemos el cuidado como una relación humana, no como un servicio estándar. Por eso, cuando una familia se acerca a nosotras buscando apoyo, no pensamos en listas de tareas o en etiquetas como “dependencia” o “fragilidad”, sino en la persona que hay detrás: ¿quién es? ¿qué es importante para ella? ¿cómo quiere vivir y ser cuidada?
¿Para qué valoramos?
La valoración en Bihar no es un trámite. Es el primer gesto de respeto hacia quien vamos a cuidar. No buscamos solo detectar necesidades físicas o funcionales, sino conocer la historia, los deseos, las rutinas, los vínculos, las fortalezas y también las heridas.
Valoramos para poder acompañar bien. Para poder cuidar de una forma que no invada, que no anule, que no imponga. Para construir, desde el principio, un vínculo de cuidado que tenga sentido para ambas partes: para quien recibe el cuidado y para quien lo ofrece.
Lo que necesitamos saber y queremos escuchar
Para nosotras, conocer a la persona implica mucho más que recopilar datos. Queremos saber:
- ¿Qué le da alegría?
- ¿Qué le da miedo?
- ¿Cómo ha vivido hasta ahora? ¿Qué ha sido importante en su vida?
- ¿Cómo se relaciona con su entorno, con su familia, con su casa?
- ¿Qué necesita, sí, pero también qué desea?
- ¿Cómo quiere ser cuidada?
Acompañamos sin prisas, desde la escucha profunda. No vamos con formularios cerrados, sino con preguntas abiertas, con tiempo, con disponibilidad. Porque entendemos que sólo desde esa escucha es posible construir un plan de cuidado que respete la dignidad, los tiempos y el deseo de la persona.
La clave del buen cuidado
Una vez conocemos a la persona, buscamos a la cuidadora que mejor encaje: no sólo por sus capacidades técnicas, sino sobre todo por su manera de estar, su sensibilidad, su forma de acompañar. Porque el cuidado se sostiene en el vínculo, y el vínculo se construye desde la afinidad, el respeto mutuo y la confianza.
No buscamos solo cubrir turnos, buscamos crear relaciones de cuidado con sentido. Por eso, en Bihar acompañamos tanto a la persona cuidada como a la cuidadora, con seguimiento, apoyo y escucha continua. Porque también ellas necesitan ser sostenidas para cuidar bien.
La familia y la comunidad
El cuidado no ocurre en el vacío. Cada persona está rodeada de un entorno, una familia, una comunidad. En Bihar entendemos que la red de apoyo es fundamental para sostener el bienestar de la persona, y por eso nos relacionamos también con quienes están cerca: hijos, hijas, vecinas, amistades… Les escuchamos, les incluimos, les acompañamos.
Cuidar bien es tejer una red. Y esa red empieza con una valoración que pone en el centro a la persona, pero que mira también a su alrededor.
Una vida con sentido, también cuando necesitamos apoyos
En Bihar no creemos en cuidados asistencialistas ni impersonales. Creemos en vidas con sentido, también cuando se necesita ayuda para vivir el día a día. Por eso, valoramos de manera integral, personal y comunitaria. Y por eso hablamos con cada persona, no de cada persona.
Porque cada historia importa. Y cada cuidado que damos es una forma de sostener, desde el respeto y la cercanía, esa historia.